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A mi perro le fallan las patas traseras de repente: causas y qué hacer

¿Tu peludo intenta levantarse pero no puede, camina tambaleándose o parece que sus patas de atrás ya no responden como antes? Si a tu perro le fallan las patas traseras de repente, no lo dejes pasar: la causa puede ser desde una lesión hasta una hernia discal o un problema neurológico y, en algunos casos, requiere atención veterinaria urgente.

Sabemos que verlo así asusta, ¡y mucho! Pero intenta mantener la calma y fíjate bien en cómo se mueve. La rapidez con la que ha aparecido la debilidad en las patas traseras del perro y otros síntomas asociados pueden dar muchas pistas.

Te contamos cuáles son las causas más habituales y qué debes hacer. ¡Toma nota!

¿Qué significa que a tu perro le fallen las patas traseras de repente?

Cuando decimos que a un perro le fallan las patas podemos estar hablando de situaciones muy diferentes. Quizás anda, pero pierde el equilibrio con las patas traseras, se resbala todo el rato o le cuesta levantarse. En casos más graves, las arrastra o ni siquiera es capaz de caminar.

La clave está, sobre todo, en distinguir un problema que aparece de repente de una pérdida de movilidad progresiva.

Una hernia discal, un traumatismo o una embolia fibrocartilaginosa suelen provocar síntomas de manera brusca. En cambio, la artrosis, la displasia de cadera o la mielopatía degenerativa evolucionan de forma más progresiva.

CausaCómo suele aparecerUrgencia
Hernia discalDe forma repentina o progresiva, con dolor, debilidad o dificultad para caminarAlta
Embolia fibrocartilaginosaDe repente, muchas veces mientras corre o hace ejercicioAlta
Golpe o caídaTras un traumatismo, con dolor o dificultad para apoyarAlta
IntoxicaciónRepentinamente y acompañada de temblores u otros síntomasAlta
Artrosis o displasiaDe forma progresiva, con rigidez y menor movilidadConsulta veterinaria
Mielopatía degenerativaProgresivamente, con pérdida de coordinación y fuerzaConsulta veterinaria
Pérdida muscularDe forma gradual, especialmente en perros mayoresConsulta veterinaria

Señales de alarma: cuándo ir al veterinario de urgencia

¿A tu perro le cuesta levantarse con las patas traseras? ¿Las arrastra? Hay situaciones en las que no es conveniente esperar a ver si mañana está mejor.

Acude a urgencias veterinarias si:

  • No consigue ponerse en pie o caminar.
  • Arrastra una o ambas patas traseras.
  • Ha sufrido una parálisis repentina de las patas traseras.
  • No controla el pis o la caca.
  • Sufre dolor intenso, llora o no permite que le toques.
  • Los síntomas han aparecido después de un golpe o una caída.
  • La debilidad avanza rápido.

Causas más frecuentes por las que tu perro pierde fuerza en las patas traseras

Entonces, ¿por qué le fallan las patas traseras a tu perro? Estas son algunas de las causas que probablemente valorará el veterinario:

Hernia discal

Una hernia discal puede comprimir la médula espinal de tu perrete y afectar a la comunicación entre su cerebro y sus extremidades. Según lo grave que sea, tendrá dolor, caminará de forma inestable, perderá fuerza en las patas traseras o incluso podría sufrir una parálisis.

Si el cambio en tu mascota ha sido repentino y apenas se mantiene en pie, necesita valoración veterinaria cuanto antes.

Embolia fibrocartilaginosa (infarto medular)

Aunque el nombre suene complicado, tiene una explicación sencilla: ocurre cuando se produce una interrupción del flujo sanguíneo en una zona de la médula espinal del animal, provocándole problemas neurológicos con mucha rapidez.

Puede pasar, por ejemplo, mientras tu perro corre o salta, y causarle de repente falta de coordinación, debilidad o parálisis. A diferencia de otros problemas medulares, después del momento inicial suele haber poco dolor.

Golpes, caídas y rotura de ligamento cruzado

Un salto desafortunado, una caída, un atropello o incluso un mal movimiento jugando son algunas de las posibles causas de que una pata trasera falle de repente.

Quizás se trate de la rotura del ligamento cruzado, que provoca cojera y hace que tu perro evite apoyar esa extremidad. En otros casos, el problema puede estar en la columna o la pelvis.

Por cierto, si el origen del problema es un accidente, contar con un buen seguro veterinario como el que te ofrecemos en Kalibo te ayudará a afrontar los gastos derivados de su atención veterinaria. ¡Sin duda merece la pena!

Intoxicaciones

Algunas sustancias tóxicas para los peludos dan lugar a temblores, debilidad, falta de coordinación o alteraciones neurológicas.

Si sospechas que el tuyo ha podido ingerir algo peligroso, no esperes a que aparezcan más síntomas y contacta con un veterinario cuanto antes. Por cierto, te recomendamos echar un vistazo a nuestro listado de alimentos tóxicos para perros. ¡Más vale prevenir!

Artrosis y displasia de cadera

La artrosis y la displasia de cadera causan dolor, rigidez y dificultades de movilidad, sobre todo cuando un perro va cumpliendo años.

En estos casos, lo normal es que la pérdida de movilidad sea más lenta. Notarás que tu perro se resbala con las patas traseras, evita las escaleras, tarda más en incorporarse o tiene menos ganas de caminar.

Mielopatía degenerativa y otros problemas neurológicos

La mielopatía degenerativa es una enfermedad que afecta de manera progresiva a la médula espinal, sobre todo en perros mayores.

Al principio parece que el perro pierde el equilibrio, desgasta las uñas de las patas de atrás o anda de forma extraña. Y con el tiempo, la debilidad va aumentando.

También hay otros problemas del sistema nervioso del animal que pueden alterar su movilidad, por eso es fundamental realizar una exploración neurológica para conocer su origen.

Pérdida muscular y enfermedades metabólicas

La edad, los largos periodos de inactividad o algunas enfermedades también terminan desembocando muchas veces en la debilidad muscular de nuestros peludos.

Y lo mismo ocurre con los trastornos metabólicos o endocrinos, como la diabetes o el síndrome de Cushing, que afectan con frecuencia a su fuerza y movilidad.

Mi perro es mayor y le fallan las patas traseras, ¿es normal?

“Mi perro es mayor y le fallan las patas traseras, ¿será la edad?”. Es normal que lo pienses, pero no tiene por qué serlo.

Es cierto que un perro mayor va perdiendo masa muscular y puede sufrir con más frecuencia artrosis y otras enfermedades degenerativas. Quizás le cueste levantarse, ande más despacio o tenga menos estabilidad.

Pero un empeoramiento repentino no debe atribuirse solo a la edad. Si tu perro es mayor pero antes caminaba con normalidad y de un día para otro apenas puede hacerlo, necesita una revisión.

debilidad patas traseras perro

¿Qué hacer si a tu perro le fallan las patas traseras?

Lo primero que debes hacer si a tu perro le fallan las patas traseras es evitar que haga esfuerzos. No le obligues a levantarse para comprobar si se le pasa, ni le hagas subir escaleras o saltar al sofá.

Déjalo descansar en una superficie cómoda y antideslizante y piensa en cómo ha empezado el problema para poder contárselo con detalle al veterinario. Grabar un vídeo de cómo intenta caminar puede resultar muy útil en la consulta.

Y recuerda: si no se levanta, arrastra las patas, tiene mucho dolor o se le escapa el pis, acude al veterinario de urgencia.

Diagnóstico, tratamiento y cuánto puede costar

Para averiguar qué está ocurriendo con las patas traseras de tu perro, el veterinario le realizará una exploración física y neurológica. Según lo que detecte, quizás pida radiografías, análisis de sangre, TAC o una resonancia magnética.

En cuanto al tratamiento, este dependerá siempre de la causa subyacente. Puede ir desde reposo y un tratamiento farmacológico hasta fisioterapia, rehabilitación o cirugía.

¿Y cuánto puede costar? Como referencia, pruebas como un TAC o una resonancia pueden alcanzar varios cientos de euros o superar los 1.000 €, mientras que una cirugía de hernia discal puede situarse entre 1.500 y 3.000 €, dependiendo de la clínica, las pruebas necesarias, la hospitalización y la complejidad del caso.

¿Se puede prevenir la debilidad en las patas traseras?

No todos estos problemas pueden evitarse, pero sí podemos cuidar la movilidad de nuestro peludo durante toda su vida.

Asegúrate de que mantenga un peso adecuado, haga ejercicio adaptado a su edad y acuda a sus revisiones veterinarias con frecuencia. Y obsérvalo siempre con detalle: si tu perro se resbala, tropieza más de lo normal o empieza a tener dificultades para levantarse, no esperes a que deje de andar para consultarlo con un profesional.

Además, revisa sus patas de vez en cuando. Si el problema parece estar en una extremidad concreta y ves que no deja de lamérsela, quizás también te interese saber por qué tu perro se lame mucho las patas.

¿Cubre el seguro los problemas en las patas traseras de tu perro?

La cobertura de los problemas en las patas traseras de un perro dependerá de cuál sea la causa y del tipo de seguro que tengas contratado.

Si lo que le pasa a tu mejor amigo se debe a una enfermedad, una hernia discal o un problema neurológico, necesitarás un buenseguro médico para perros. El de Kalibo incluye asistencia veterinaria tanto por accidente como por enfermedad, con libre elección de veterinario y reembolso de los gastos según la modalidad que contrates.

Eso sí, ten en cuenta que las patologías que ya existían antes de contratar la póliza no quedan cubiertas y que hay periodos de carencia. Por eso es importante proteger a tu peludo antes de que aparezca cualquier problema de salud.

Así, si algún día necesita una resonancia, una cirugía, rehabilitación o cualquier otra atención veterinaria, podrás afrontar el imprevisto con mucha más tranquilidad y centrarte en lo importante: ayudar a tu peludo a recuperarse.

No esperes más y confía en Kalibo. ¡Protege a tu compañero de vida como se merece!

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