Seguro para perros

Mi perro tiene un bulto en el cuello sin dolor: causas y qué hacer

Estás acariciando a tu mejor amigo con total normalidad y, de repente, lo notas. Un bulto en el cuello de tu perro, yestás 100% seguro de que antes no estaba ahí. No parece dolerle, no se queja, sigue comiendo y jugando como siempre… pero tu cabeza ya va a mil: “¿Y esto qué es? ¿Es grave?”

Ante todo, ¡tranquilidad! Un bulto en el cuello del perro sin dolor no siempre significa algo malo.  Aun así, es importante observarlo bien y saber cuándo preocuparse y cuándo no. En este artículo te explicamos las causas más frecuentes, qué señales deben ponerte en alerta y qué suele hacer el veterinario en estos casos.

Bulto repentino en el cuello del perro: causas habituales

Cuando un perro presenta un bulto en el cuello repentino, las causas pueden ser muy variadas. Algunas son totalmente benignas, mientras que otras requieren revisión veterinaria.

Entre las más comunes se encuentran:

  • Ganglios linfáticos inflamados. En el cuello de tu peludo hay varios ganglios que pueden aumentar de tamaño cuando su organismo está luchando contra una infección. Cuando esto pasa, se convierten en bultos duros, firmes, móviles y, en muchos casos, indoloros.
  • Quistes sebáceos. Son acumulaciones de grasa o sebo bajo la piel. En muchos casos, aparecen como un bulto de grasa en el cuello del perro, que suele ser blando y que se mueve al tocarlo.
  • Lipomas. Se trata de tumores benignos de grasa, muy frecuentes en perros adultos. Si notas un bulto grande en el cuello de tu perro que crece lentamente y no le molesta, podría tratarse de un lipoma.
  • Abscesos. Estos pueden aparecer tras una herida o mordisco, incluso aunque no lo hayas visto. A veces duelen y otras no, sobre todo al principio.
  • Picaduras o reacciones locales. Una picadura de insecto o una reacción alérgica puede provocar que salga de forma repentina un bulto en el cuello del perro, que por lo general desaparece en pocos días.

Si mi perro tiene un bulto en el cuello, ¿debo preocuparme?

Que el bulto aparezca de golpe suele asustar bastante, pero no siempre es motivo de alarma, ¡sé prudente! Eso sí, te conviene fijarte en algunos detalles importantes:

  • Tamaño del bulto. ¿Crece con rapidez o ya era muy grande desde el principio?
  • Textura. ¿Es blando o duro? ¿Se mueve o permanece fijo cuando lo tocas?
  • Aspecto de la piel. ¿Hay enrojecimiento, calor, heridas o secreciones?
  • Estado general de tu animal de compañía. ¿Está apático, tiene fiebre o ha perdido el apetito?

En función de las respuestas, lo mejor será pedir cita con tu veterinario de confianza cuanto antes.

Mi perro tiene un bulto duro o grande en el cuello: señales de alarma

Aunque muchos bultos son benignos, hay situaciones en las que no conviene esperar. Por ejemplo:

  • Si han pasado entre 7 y 10 días y el bulto no desaparece.
  • Si aumenta de tamaño rápidamente.
  • Si es muy duro, fijo o irregular.
  • Si aparecen varios bultos a la vez.
  • Si el perro adelgaza, está decaído o tiene fiebre.

En estos casos, el veterinario te puede recomendar una punción con aguja fina, análisis o pruebas de imagen para descartar procesos más serios.

¿Qué suele hacer el veterinario ante un bulto de grasa en el cuello del perro?

Cada caso es diferente, pero lo habitual es que el veterinario siga estos pasos cuando un perro presenta un bulto en el cuello:

  1. Exploración física completa del animal.
  2. Palpación del bulto para valorar su tamaño, movilidad y consistencia.
  3. Punción o citología, rápida e indolora en la mayoría de casos.
  4. Pruebas adicionales si es necesario: ecografía, biopsia…

Muchas veces, el diagnóstico es tranquilizador y no requiere tratamiento inmediato, solo un seguimiento adecuado. ¡Seguro que es el caso de tu peludo!

Protege a tu perro de bultos en el cuello con un seguro de Kalibo

Encontrar un bulto en el cuello de tu perro preocupa y mucho, ¡incluso cuando no hay dolor ni otros síntomas! Y lo cierto es que la única forma de salir de dudas es acudir al veterinario.

Para que las visitas de urgencia y demás pruebas no supongan un problema económico para ti, te recomendamos contar siempre con una buena póliza. En Kalibo te ofrecemos distintas opciones a buen precio y con amplias coberturas, como nuestro seguro veterinario o el seguro médico para perros.

Y es que en lo relativo a la salud de tu mejor amigo, ¡más vale prevenir! Infórmate ya sobre nuestros seguros para perros y protégelo cuanto antes.

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